Mi mujer ha publicado en el BOD -Boletin Oficial Doméstico- que los 3 varones de la casa tenemos que hacer pipí… sentados en la taza.
No he leído bien los fundamentos de hecho de este Real Decreto Ley pero parece que es para evitar salpicaduras motivadas por la presión uretral hacia el inodoro. Mi mujer dice que es por higiene pero esa es la versión oficial.
Yo creo que es un plan de entrenamiento.
Es algo así como un crossfit doméstico. Mi mujer me ha apuntado al gimnasio sin decírmelo.
Imagínate, tengo 51 años y una próstata que ya no trabaja iguala.
Imagínate sentarte 15 veces al día eso son 105 sentadillas a la semana, que serían 450 al mes, que serían 5.400 sentadillas al año. Hasta el reloj me acabará felicitando cuando me ponga de pie y me suba la cremallera.
Y antes entraba al baño como John Wayne. Ahora entro como cuando vas a renovar el DNI en comisaría.
Esta mañana, por cierto, fui a un bar, y fui a hacer pipí y… terrible. Ahí no se podía sentar nadie. Aquello era Chernobil. Entonces pensé, ea…. hoy no entreno. Y me tomé una cervecita.
Por cierto, un efecto secundario de estas sentadillas es cuando apoyas los codos en los muslos y te levantas y te miras las piernas… y aparecen dos marcas hundidas como si te hubieran hecho una resonancia magnética. Cuando estés en la playa y veas a hombres con dos reondelas coloras sobre las rodillas, no es cosa de dermatólogo, es que su mujer le obliga a hacer sentadillas.
La Jugada desde Jerez vuelve el 31 de agosto.
